miércoles, 30 de noviembre de 2016

Domus pauperum: o memoria sobre la mejor manera de destruir al Hospital Vargas

El Hospital Vargas en 1933 (f. Archivo Fundacion de la Memoria Urbana)


Hace dos anos (1988) en el diario EL NACIONAL apareció un escrito de Eduardo Delpretti titulado "Remozan al viejo Vargas" (EL NACIONAL, 6/3/1986). En este se describia, basandose en una entrevista hecha al Director del hospital, Dr. Eduardo Alfaro, como el hospital estaba siendo remozado para devolverle sus rasgos originales, "como Monumento Nacional que es desde 1978, pero con todos los adelantos de la ciencia hospitalaria". 

En efecto, declaraba mas adelante el Director del hospital, "el rescate de su arquitectura original, que es intocable como Monumento Nacional, conlleva todos los avances que exige la medicina moderna, incorporando, por ejemplo, en cada sala de hospitalización una serie de aditamentos que haran posible hacer terapia intensiva, dar oxigeno, brindar succion y llamada de pacientes al puesto de enfermeria".

Habiendo visitado poco despues la obra con mi padre, Otto Lima Gómez, quien fue medico en el Vargas por mas de treinta anos, pudimos constatar algunas de dichas mejoras. Las paredes de las salas, recubiertas ya con una moderna ceramica azul, revelaban una nueva estructura de instalaciones internas que permitieron realmente algunas ventajas. Pero usar ese material fue semejante a cubrir la Catedral de Caracas con revestimiento Kenitex. Los "marcos ojivales" de que hablaba nuestro buen Director en la entrevista, al entrar a los pabellones, vieron reducida su fisonomia a un pigmeo marco de hierro rectangular.

No quisimos atrevernos a adivinar que seria de las fachadas y de los techos del patio central y del resto de las ventanas, ahora sin vista, porque temimos a los resultados de la indagacion.  Aunque los criterios  de restautracion hoy en dia pueden ser muy diversos, el reciclaje y la modernizacion para la vida actual en edificios antiguos e han generalizado mucho (1988).

Reciclaje y modernizacion adecuados, se entiende. La condicion de Monumento Nacional implica siempre tratar de una manera mucho mas cuidadosa toda intervencion que se practique en un edificio de esta jerarquia, aunque restaurar o renovar no quiere decir preservar la estructura original en formol para que perdure para siempre con su imagen inicial del siglo XIX. Sin embargo, no es alli donde queremos profundizar en nuestras observaciones.

Aquel hospital que en el ano 1891 significo una verdadera revolucion en el campo de la Asistencia Publica Nacional, ha venido sufriendo todos los cambios y alteraciones que su estructura original podia soportar. Los terrenos a su alrededor, que por decreto estan destinados hace muchos anos a usos exclusivamente asistenciales, se han ido construyendo poco a poco. Aparecieron el Banco Municipal de Sangre, el Instituto de Anatomia Patologica, el Instituto de Dermatologia, el Puesto de Emergencia, y ultimamente, el edificio de Ciencias Basicas de la Escuela de Medicina Vargas. 

El edificio original, esa estructura de ornamentacion gotica, poblada de vegetacion en sus patios, fue perdiendo uno a uno sus elementos principales, empezando por el viejo auditorio de madera a la usanza de los hospitales de Paris, hasta terminar con cada uno de dichos hermosos patios, los cuales han ido desapareciendo al tratar de aumentar el area utilizable para servicios internos. Lo grave, por lo tanto, no es encontrar cambios, sino el enfoque con que se han venido haciendo.

Este hospital, como toda estructura arquitectonica concebida con una idea espacial y formal coherente, ademas estaba pensado para resolver un problema funcional. El binomio pabellon-patio surgio en un periodo llamado "pre-antiseptico" de la historia de la Medicina, donde se pensaba que "el enemigo principal del enfermo es el aire enrarecido".1 En aquella epoca Pasteur no habia descubierto aun las bacterias como agentes de las enfermedades ni se conocia lo que significaba el tratamiento antiseptico de los trabajos de Lister. De alli que los patios eran la dosis correcta para el tratamiento constructivo de las enfermedades.

 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Si, es posible



1. Primera fotografía en color de la villa Cavrois publicada en L'Illustration el 20 de mayo de 1939 
(f. Robert Mallet-Stevens - la villa Cavrois, Richard Klein, Ed. Picard).

"Ser moderno".
Fernando Montes. 1

A Dung Ngo.

1. Villas-manifiesto
Si: es posible. Es posible volver a ser modernos. Vivirlo de nuevo y disfrutar otra vez de ese heroico sueno arquitectónico casi viejo de un siglo en nuestra propia época. Es posible revivir esa historia, sobre todo aquí en Venezuela, donde la arquitectura moderna brilla tan espléndidamente para regocijo del mundo entero. Es posible reeditar esa heráldica experiencia que es curiosamente histórica y vigente a la vez, puntualmente recreada pero con matices actuales. Tal y como fuera construida entonces, en las cada vez más distantes primeras décadas del siglo veinte, pero tal y como lo sentimos hoy. Es posible. Y es muy interesante.

Así lo corroboran las noticias que nos vienen de Francia para este próximo verano 2015, el cual se anuncia como el más destacado de todos en lo que va del siglo en materia de restauración de la primera arquitectura moderna, con la inminente reapertura de dos obras maestras de la historia de la arquitectura, ambas largamente abandonadas y vandalizadas: la palaciega Villa Cavrois (1932), construida en los alrededores de la ciudad de Croix (Nord-Pas-de-Calais, Francia) por el arquitecto belga Robert Mallet-Stevens, y la Villa E-1027 (1929), la casa blanca erigida en la costa del Mediterráneo (Roquebrune-Cap-Martin, Alpes-Maritimes, Francia) por la arquitecto irlandesa Eileen Gray. Ambas reabrirán sus puertas (E-1027 todavía en forma parcial) este mes de junio (2015), y nosotros por ende no podemos sino estar de jubilo.2

Las brillantes reinauguraciones dan al traste con la tan cacareada idea-recibida de mucha gente que dice que el estado no es responsable directo del patrimonio y que nunca debe adquirir los bienes patrimoniales del país y restaurarlos, sino contentarse con promover su restauración por la sociedad (atención alcaldías). Pues, ni una cosa, ni la otra. Esta claro que ningún gobierno en el mundo, ni del primero ni del ultimo, puede restaurar todo el patrimonio de su país, pero es bueno recordar que es su responsabilidad mantener un programa constante de declaratorias y restauraciones insignes de patrimonios emblemáticos de todas las épocas. La pauta necesariamente hay que marcarla. Rescatar y refundar un lugar de cultura es una formidable manera de educar, de enseñar a hacer las cosas bien y de sembrar bienestar.

La hoy espléndidamente rescatada Villa Cavrois y la en camino de ser terminada E-1027, fueron en primer lugar declaradas patrimonio -en gran parte, y tomen nota, queridos lectores amantes de nuestras ciudades en Venezuela-, gracias a la presión de los ciudadanos. Acto seguido fueron adquiridas por el estado a través de diferentes instancias. En el caso de la Villa Cavrois, por el Centre des Monuments Nationaux, y en el de E-1027, por el Conservatoire du Littoral. con la participación de la Alcaldía de Roquebrune-Cap-Martin. Ello, que ya aseguraba en mucho su salvaguarda, no se quedo ahí nada más. 

Inmediatamente, estas instituciones pasaron a buscar los fondos para acometer la producción y realización de los proyectos de restauración y la construcción, que es la etapa más larga, siendo los de la Villa Cavrois de mucha mayor envergadura en tiempo y en dinero. Veintitrés millones de euros desde su declaratoria en 1990 a su inauguración en pocos días…! 2 Los resultados son realmente espectaculares: reconstrucción de mobiliarios y luminarias, restitución de materiales y acabados preciosos, re-sembrado de jardines y, sobre todo, el seguimiento al pie de la letra de los proyectos originales, tanto del de Mallet-Stevens como el de Gray.3 Al final, ambas arquitecturas, una vez restauradas, transferidas a manos de entidades locales, serán devueltas como centros culturales para el disfrute del publico local e internacional. Los niños, hasta los 26 anos, entran gratis.

As, los invitamos a conocer los admirables procesos de rescate de estas obras maestras de la arquitectura moderna. Villas-manifiesto, abstractas, secuenciales, desafiantes, que modelaron una nueva forma de vivir y que re-edificaron al mundo.  Dos joyas de la modernidad que vuelven a la vida gracias a la fuerza de sus admiradores, a la necesidad de la justicia histórica y a una realidad incontestable: el amor de la humanidad por la arquitectura.


2. Villa E-1027 de Eileen Gray (f. 2010, © Manuel Bougot. Tomado de www.wsj.com)
 

2. Villas-proclama
Devastadas, abandonadas, invadidas, llenas de basura, de filtraciones, de alimañas, de grietas y de goteras, saqueadas de todos sus mobiliarios, grafiteadas, desvirtuadas por las alteraciones, cual gallineros, pocilgas y morada de indigentes, incomprendidas, olvidadas… cuánto se parecen las fotografías de hace muy poco de la Villa Cavrois y de la Villa E-1027 a nuestras villas urbanas modernas! Observemos bien esas fotos, ahora testimonio de un pasado que ya no es más. Entonces parecia imposible que esos vestíbulos, comedores, habitaciones, salones, miradores, logias y terrazas ennegrecidos por la mugre y la soledad pudieran volver a ser alguna vez los blancos templos donde se proclamaba y oficiaba la modernidad.4

Pero si, fue posible. Para Cavrois y E-1027 fue posible. Las tenemos de regreso. Arrancadas de las manos de la nefasta fascinación mundial por el Ruin Porn, devueltas a la vida, para servirnos de renovada inspiración. Cada proyecto de restauración es una historia ejemplar en si misma.

Hagamos memoria urbana. Allí siguen nuestras históricas villas modernas, casas-escultura, casas-heroínas, casa-proclama, Art Deco, cubistas, neoplásticas, racionalistas, pioneras de nuevos lenguajes y de una nueva manera de habitar en Venezuela. En Caracas se llamaron Las Guaycas -la primera-, pero también Ave Maria, N. 17, San Pedro, Inés, Irene, Anacar, Sousa, Armando y Christiane, Monina, Yolanda, Flor, Eros, N. 39, N. 43, Sofía, Francia… De los 1910s, los 1920s, los 1930s. Porque no lo intentamos nosotros también? Que nos impide emprender este tipo de cruzada? Cuantas podrían ser salvadas por ciudadanos esclarecidos?

Seamos modernos, en el mejor sentido contemporáneo de la expresión: conservemos. No permitamos que la memoria de Robert Mallet-Stevens solo nos quede para musitar tristemente:  "Y cerraré los ojos cuando desaparezcas…" 5



NOTAS:
1. "Etre moderne". Fernando Montes, "Case 'vitesse' et coin obscur", en: Robert Mallet-Stevens Architecte, Editions des Archives d'Architecture Moderne, Bruselas (1980): p. 63.
2. "La Villa Cavrois, manifiesto arquitectónico del arquitecto Robert Mallet-Stevens, fue construida en la ciudad de Croix (Nord-Pas-de-Calais, Francia) entre 1929 y 1932 para el industrial del textil Paul Cavrois. Adquirida por el gobierno francés en 2001, está siendo rehabilitada por parte del Centre des Monuments Nationaux para su abertura al público, prevista para el 13 de junio de 2015". Docomomo Iberico Newsletter: Rehabilitación y apertura al publico de la Villa Cavrois, de Mallet-Stevens. Mas información sobre la restauración de la Villa Cavrois y sobre Robert Mallet-Stevens: http://www6.nordnet.fr/mallet-stevens/presse.htm)
3. "La Villa E-1027, de la arquitecta irlandesa Eileen Gray, tras años de abandono y vandalismo, está en su fase final de rehabilitación. El 3 de mayo de 2015 se abrirá parcialmente al público". en: "Rehabilitación y abertura al publico de la Villa E-1027, de Eileen Gray", Cap Moderne: http://www.capmoderne.com/actualites.html
4. Centre de Monuments Nationaux, "Découvrez la Villa Cavrois, chef d'oeuvre de Robert Mallet-Stevens" - video en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=Qw6lnOjbUrM&app=desktop
5. "Je fermerais les yeux quand tu disparaitras". Robert Mallet-Stevens, "Los misterios del Castillo de De", en: Robert Mallet-Stevens Architecte, Op. Cit (1980):  p. 233.


Publicado en: @ElNacionalWeb, Caracas, septiembre (2015).

martes, 1 de noviembre de 2016

Una Noche en el Museo


1. Latin America in Construction (f. John Hill, 2015 - Tomado de www. archidose.blogspot.com/)



1. The Backyard Diaries
Aunque las publicaciones, las películas y la red promuevan enormemente la discusión arquitectónica en el mundo, las grandes exposiciones en los museos siguen siendo el medio que impulsa con mayor fuerza el debate de las ideas. Su capacidad de comunicación es hoy todavía muy importante. De allí que continúen haciéndose, ambiciosas, elaboradas, muchas veces monumentales… Como los verdaderos edificios que deben ser.

Una gran exposición es una poderosa vía, por lo tanto, para intentar cambiar el mundo. Y por ello mismo, también una gran responsabilidad. Nosotros nos habíamos interesado en el ambicioso planteamiento hecho por Barry Bergdoll, curador jefe de arquitectura del MoMA, para la exposición "Latin America in Construction: Architecture  1955-1980", desde 2010, el mismo día en que lo oyéramos exponerlo en la UNAM durante la conferencia de Docomomo International en México DF.1 Nada más ver lo que pensaba hacer, sentimos vértigo y fascinación: el de quien está a punto de lanzarse a explorar un territorio totalmente desconocido, y nos contagiamos del mismo furioso deseo de conocerlo.

Desde entonces quisimos seguir la preparación y desarrollo de este proyecto. Y nos preguntábamos: cómo estarán haciendo en el MoMA para lograr adentrarse en la verdad de cada país, en sus distintas realidades, en sitios donde a veces las cosas no están todas publicadas o se han perdido y los estudios y los documentos y las fuentes dependen, sobre todo, de las personalidades locales? Cómo trabajar en una región a la que se ha relegado por décadas a tener "un rol subordinado", que ha sido tan "pasada por alto" y "rutinariamente abandonada"? 2

Luego de haber estado en el MoMA viendo la exposición la noche misma de su inauguración, confirmamos dos cosas: primero, que aquella imagen del plano invertido de Latinoamérica donde el norte era el sur y el sur era el norte con el que Bergdoll iniciara su charla aquella mañana en la UNAM, efectivamente logró que abarcara no solo al piso de la primera sala (Prelude Gallery) de la muestra recién inaugurada, sino también al espíritu entero de la exposición, volcada a mostrar a la región ya no más como un backyard de los Estados Unidos, sino como un "lugar de orígenes para ideas".3 Muy bien, como intención. Pero segundo, lamentablemente, luego del impacto inicial de encontrar las decenas de obras y documentos que la exposición logró reunir, empezamos a echar en falta las cosas importantes que no estaban. Los siete largos años de preparación, prórrogas incluidas, no fueron suficientes para la ambiciosa empresa. En todos los países había ausencias, y eso lo comentaba el publico ya desde esa noche inaugural. Algo que a cada país le tocara reclamar, porque es una realidad tan importante como la misma exposición.

Contemplando los espacios del piso sexto donde se instalo este show de gran escala, donde hace dos años estuvo 'Le Corbusier: An Atlas of Modern Landscapes') -y cuyo montaje se le parece tanto, aunque ciertamente, mucho mas apiñado-, esta claro que las grandes ámbitos temáticos (Campus Gallery, Brasilia Gallery, Main Gallery: Ciudades y Paisaje Urbano y Nuevos Bloques Urbanos, Escuelas, Vivienda y Previ, Arquitectura Sagrada, Muro Metropolitano y Sesc Pompeia y Utopia Gallery), y la gran pared de la cronología, dedicada a "Un Cuarto de Siglo de Vivienda", obviamente resultaron pequeños.. Alguien dijo no sin sorna que el hacinamiento era bueno porque "obliga a crear relaciones entre los edificios, forzando al publico a pensar". Pero la verdad es que con un MoMA que hoy se presenta siempre buscando más espacio, ever-expanding sobre toda su cuadra en Midtown, no entendemos como no le dedicaron otro piso, o una parte dos, y entonces hacerle verdaderamente justicia al legado de la región.

La decisión tomada, recordemos, fue hacer esta vez una exposición histórica, "que mira atrás sobre veinticinco años de producción arquitectónica, desde la exposición "Latin American Architecture since 1945", hasta los primeros años del Postmodernismo y los años Thatcher/Reagan".3 Y una exposición histórica no es como hacer un art show, donde si no me cabe no pongo el MAM de Caracas o despacho al Centro Simón Bolívar con una foto. Mas, como explicar todo esto? Habiendo tomado partido, como hemos dicho, por una retrospectiva que arrancase en el punto donde el MoMA y Henry Russell-Hitchcock dejaran su reflexión  hace justamente sesenta años, el equipo curatorial asignó gran parte de la responsabilidad de las selecciones nacionales, (aunque era su completa responsabilidad), a una lista de asesores locales. Fueron ellos quienes decidieron y propusieron que iba y que no iba, quien opinaba y quien no, cuáles obras visitarían los curadores en cada país y cuales dejaban de visitar, para que hicieran su escogencia final. En el caso de Venezuela, donde existe un capitulo de Docomomo que jamás fue consultado, esto fue críptico y a nuestra manera de ver, incompetente. A esto, el MoMA deberá responder.


2. "Venezuela vista desde el Nor-noreste" (1939 - Archivo Fundación de la Memoria Urbana)

2. La ecuación del desarrollo

Aquella noche en el museo, la obra con la que abría la exposición, "Ecuación del Desarrollo", el tablero de madera de Carlos Gómez Gavazzo (1960), de repente, inesperadamente, empezó a actuar como un talismán. Todos los objetos y los personajes de la historia de la arquitectura moderna de Latinoamérica, como por arte de magia, empezaron a cobrar vida. En la gran fiesta (que tuvo mucho también de happening histórico, tan variopinta era la fauna humana allí presente que se reencontraba y abrazaba), se reanimaron, estaban presentes, no solo los proyectos expuestos y los personajes presentes…  sino también los que no estaban.

Entre los que literalmente brillaban por su ausencia, ya hemos mencionado al MAM de Niemeyer, sus planos originales dibujados a lápiz por Fruto Vivas, quien tiene apenas un par de pequeños dibujos en la sala y en el catalogo, donde además es apenas mencionado en una línea por el Club Táchira. Algo inexplicable. Otro considerado menor es Cipriano Domínguez, cuyo Centro Simón Bolívar es inexistente para la galería de Ciudades y Paisaje Urbano y Nuevos Bloques Urbanos, y cuya otra foto en el catalogo tiene el tamaño de una estampilla. O la obra de Moisés Benacerraf y Carlos Gómez de Llarena, autores de la mas importante renovación urbana de los ochenta en Latinoamérica, el Parque Vargas, y del mejor edificio de oficinas de la modernidad caraqueña, la Torre Europa (1975), y una vasta y admirable trayectoria, ausentes también nadie entiende porque incluso del inusitadamente aburrido texto del catalogo. Hace falta un esfuerzo muy grande para no haberle mostrado la obra indispensable de estos arquitectos al equipo curatorial y para no incluirla en la exposición, tan evidente como es toda su significación arquitectónica y urbana en la ciudad. Y no es razón que en el caso de la Avenida Bolívar, tanto el CSB como el Parque Vargas, (1954) y (1985) respectivamente, pudieran alegar que no se muestran por sus fechas, porque vimos como en otros casos las fechas no fueron manejadas al pie de la letra. Es inaudita la exclusión de tan importantes capítulos de la historia del diseño urbano en Latinoamérica. Ni que decir la ausencia en la exposición de tantos otros arquitectos modernos venezolanos, Pietri, Vegas, Calvani, Oscar Tenreiro, Diquez, González y Rivas, Guinand, Gasparini, Montemayor, Pinzani, Zubizarreta, Tobito, Dorronsoro, Ferris, Bemergui, Menéndez, Posani, Hatch, Hernández, Legórburu, Borges y Pimentel, Lasala, Volante, Malaussena, Carbonell… y tantos mas, todos de obra moderna llena de ideas, y quienes sencillamente, no existieron tampoco para los asesores del MoMA. Finalmente, podemos dejar de señalar aquí el grave error de autoría de El Helicoide, cuyo verdadero autor, Jorge Romero Gutiérrez, es colocado de tercero tras sus arquitectos asistentes tanto en la sala como en el catalogo. Aunque por ese edificio recibiera el Premio Nacional de Arquitectura. El solo.

Es justo que hagamos este reclamo. Porque el papel de Venezuela en la historia de la arquitectura moderna latinoamericana es fundamental. Muestra de ello son los autores venezolanos que si fueron expuestos en la muestra, empezando por la amplia documentación de la obra de Villanueva, el autor con mas dibujos en sala de toda Latinoamérica. Pero la selección de la que forman parte no es el reflejo completo de la verdad histórica. En todo caso, han hecho ustedes muy bien, amigos del MoMA, en llamar a esta muestra "En Construcción". Con unos olvidos así, lamentablemente continua el trato a nuestra región como backyard. A ustedes y a sus asesores venezolanos, les recordamos que la ecuación del desarrollo con la que abre la misma exposición, seguramente incluye, idealmente, entre las Pautas y Convenios, a la verdad.




NOTAS:
1. "Latin America in Construction: Architecture 1955–1980", de Marzo 29 hasta Julio 19 (2015), MoMA, Nueva York: https://www.moma.org/visit/calendar/exhibitions/1499
2. "A place 'of origins for ideas'", en: Samuel Medina, "The Future Was Latin America", Metropolis Magazine, Marzo 2015: http://www.metropolismag.com/March-2015/The-Future-Was-Latin-America/
3. Samuel Medina, Op. Cit., (2015)
4. John Hill, "Latin America in Construction", A Daily Dose of Architecture:
http://archidose.blogspot.com/2015/03/latin-america-in-construction.html

Publicado en: @ElNacionalWeb, Caracas, 14 de Abril (2015).

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