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miércoles, 17 de abril de 2019

El monumento necesario


Placa conmemorativa. Rue Aristide Briand con Boulevard Saint-Germain, Paris (f. Google Street Map, 2016).

 

"La verdad se vuelve inverosímil a veces con el paso del tiempo;
se aleja y entonces parece fábula, o ya no mas la verdad".
Javier Marías. 1

1. Aquí
En la ciudad de París, en un suave recodo donde confluyen la rue Aristide Briand y el Boulevard Saint-Germain, hay un sencillo monumento. Sencillo, pero no por ello menos importante. Solamente una maceta sembrada de geranios, una argolla de hierro colgando del largo muro curvo de piedra que contiene los jardines del Palais Bourbon -sede de la Asamblea Nacional- y una placa de mármol con una inscripción en letras romanas:  

"Muerto por Francia
AQUI
Henri Jean Pilot
Estudiante de derecho
Cayó heroicamente
a la edad de 23 años
el 20 de Agosto de 1944
por la liberación  de Paris".2




"Muerto por Francia aquí Henri Jean Pilot estudiante de derecho cayo heroicamente  a la edad de 23 anos el 20 de Agosto de 1944 por la liberación  de Paris" (f. historianslens.files.wordpress.com).


De no ser por las flores y por el brillante azul, blanco y rojo de las cintas que anudan los bouquets que a veces cuelgan de la solitaria argolla, muchos de los paseantes apresurados que pasan por allí quizás no reparen jamás en este monumento.

No es nuestro caso. Este sencillo homenaje que hace a Henri Jean Pilot la ciudad con la colección de los más hermosos monumentos conmemorativos del mundo, encierra una gran sabiduría. Y una importante lección urbana: es el poder del aquí. Es la singularidad del lugar exacto en el que ocurrió un acontecimiento real que honra la memoria de una nación. Y junto a ello también el deber, justamente, que obliga a esa nación a certificarlo, re-memorarlo y celebrarlo.

Seguramente deben haber muchos sitios como el de la rue Aristide Briand en Caracas, pero nosotros solo nos topamos dos veces con un monumento semejante. Ambos son de nuevo solo una placa en el muro: el primero, lo encontré hace años en el rellano de la escalera noroeste del primer patio del Palacio de las Academias, en el Centro Histórico de Caracas. El segundo, en la rampa de acceso a la trinchera de la Avenida Libertador. Ambos están en el sitio donde cayó fulminado una vez un patriota. Cuando los vimos, se nos estremeció el alma. Siempre nos ocurre cada vez que volvemos allí.

Alguna otra vez hemos hablado de la ciudad como campo de batalla.3 Los sitios donde ocurren los hechos y las gestas heroicas, son por ende, múltiples en la fábrica urbana. A nuestras ciudades podríamos llenarlas de placas como las que muy meritoriamente y acertadamente la Alcaldía de Chacao, por ejemplo, erigió en el ahora Túnel Neomar Lander-Libertador, luego de las largas semanas de protestas ciudadanas en 2017. Más, dadas las dimensiones de su heroísmo y la cantidad de los caídos, nos preguntamos: es eso suficiente? 






Túnel Neomar Lander-Libertador (f. Valeria Pedicini, 2017. ElEstimulo.com).



Los venezolanos contamos con varios aportes magníficos a la historia urbana moderna de los monumentos conmemorativos. Uno de ellos es el Sistema de la Nacionalidad (1953) que une -entre otros espacios- al Monumento a los Próceres y el Paseo de Los Precursores en Caracas. Son espacios públicos notables que embellecieron a la ciudad y la volvieron más humana, más grata y más completa que antes, a la vez que contaron su historia.

Mas en las ultimas décadas esa idea de que la ciudad es el principal libro en que conmemoramos nuestra historia ha caído en desuso. Es uno de esos saberes que han ido desapareciendo, y con el, la práctica de hacer espacios públicos de nueva planta. Por eso, además de señalar el lugar donde cayo cada uno de nuestros jóvenes mártires, hemos de construir un gran monumento.


Si estuviésemos hoy en la capacidad de erigir un memorial a los caídos en la lucha por la democracia de este 2017, lo lógico es que aprovechemos esa deuda de honrar su memoria para impulsar la ciudad hacia adelante. Así pues, escojamos un lugar y pasemos inmediatamente a hacernos la pregunta: que significa erigir hoy un monumento en la ciudad contemporánea? Como debería ser un espacio publico conmemorativo en los tiempos que vivimos? Incluso, cual tipo de monumentalidad le conviene hoy en nuestras ciudades? Porque monumentalidades hay. La historia está llena de versiones de monumentos a los caídos, de memoriales y de llamas eternas muy lamentables.  


 
Héroes de la libertad. Oscar Olivares, 2017.


2. Plaza de los Libertadores
Para empezar a pensar en ese nuevo espacio publico hipotético en el que necesariamente deberemos conmemorar algún día cercano, debemos cuidarnos mucho. En este país hay demasiada gente que cree que una plaza es solo una oportunidad para vender arte de cualquier ralea o bien es simplemente sembrar un busto al centro de un terraplén. Nosotros humildemente consideramos que a la llaga abierta de la entrada este a la Avenida Libertador (el sitio donde falleció Lander, sitio de las grandes perspectivas, por donde que han pasado innumerables multitudinarias marchas ciudadanas y donde se honra también al papa Juan Pablo II.) ya le llego el momento de sellarla por encima. Cubrir la trinchera para crear una nueva y gran plaza aérea a nivel de la Avenida Miranda que lo organice todo. Un punto único en el desarrollo de la Miranda, clave para crear un nuevo remanso para la vida urbana.

Uno encuentra por el mundo tantos ejemplos de hermosos espacios públicos que emplean las artes de la arquitectura, del diseño del paisaje, de la escultura, del land art y del diseño urbano para crear monumentos a los caídos que ya no son mas lúgubres moles llenas de inscripciones, estatuaria u obeliscos, sino lugares llenos de significado que son a la vez útiles. En nuestra lista favorita de estos memoriales están los fuertes y simples trazos del Vietnam Veteran's Memorial de Maya Lin (Washington, 1981), la potencia evocadora del parque y las cascadas del World Trade Center Memorial de Michael Arad  (Nueva York, 2011) y la dulzura de la fuente conmemorativa de la Princesa de Gales que hicieran en Londres Gustafson + Bowman en Londres en 2004, un arroyo perpetuo sembrado en medio del verde de Hyde Park.

Imágenes de monumentos que nos pueden servir de inspiración para empezar a sonar mientras estamos en nuestro transito hacia mejores días. La plaza aérea de los Libertadores es un monumento necesario, con el que podríamos darle inicio a la recuperación -al menos emocional- de nuestra ciudad.

Plaza de los Libertadores (f. 2007, fotoblog.com).



NOTAS
1. Javier Marías. Tu rostro mañana,  Alfaguara, 2002, p. 291.
2. "Mort pour la France ici Henri Jean Pilot étudiant en droit est tombée héroïquement a l'age de 23 ans le 20 Août 1944 pour la libération de Paris".
3. Ver: Hannia Gomez. "La ciudad y la guerra", @ElNacionalWeb, Caracas: https://hanniagomez.blogspot.com/2019/04/la-ciudad-y-la-guerra.html
4. Roxelis Avila. "Las 80 batallas de la guerra de Independencia de Venezuela", Venelogia, Caracas, 2013: http://www.venelogia.com/archivos/7784/



Publicado en: Opinión, @ELNACIONALweb, Caracas, Octubre, 2017: http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/monumento-necesario_209828





lunes, 15 de abril de 2019

La ciudad y la guerra


Monumento a Leónidas de Esparta, Termopilas, Grecia, 1955. MOLON LABÉ: "VEN Y TÓMALAS".


                 
"Caracas, ciudad moderna, libra sus batallas en la autopista.
Qué hubiera dicho de esto el Barón Haussmann?"
Hannia Gómez.1

A Laureano Márquez.

1. Una ciudad-campo de batalla
Desde hace mucho tiempo, exactamente, en realidad, desde la gran marcha a Miraflores del 11 de abril de 2002, los ciudadanos empezamos a redescubrir la importancia que tiene la ciudad como campo de batalla, la ciudad en la lucha política, como instrumento de protesta y como medio para propiciar los cambios. Vivir de nuevo en carne propia -a veces también de canon-, la experiencia de la polis, cuya raíz etimológica unida a la palabra "política" está en el centro del redescubrimiento.

Hace quince anos una autopista llena de gente que nunca se bajaba de un carro para ir a ninguna parte tumbó un gobierno. Pero aparte de la sorpresa y la euforia de recibir el "baño de pueblo" en la calle, mas de uno se reencontró simple y fraternalmente con su ciudad. Entonces, nos sorprendíamos al caminar por el medio de la autopista en esta o aquella calle en sentido contrario a los vehículos y el vernos de repente apreciando el paisaje urbano y la arquitectura a la suave velocidad del peatón, como si estuviéramos de viaje como desocupados flaneurs en alguna amable ciudad del extranjero.2

Mas no, ocurría aquí, en Caracas. Se volvió desde entonces común oír comentar a la gente sobre este o aquel edificio que encontraron a su paso, o de esta o aquella vista, hasta de árboles, detalles de puertas, ventanas y balcones (la última ola de comentarios de este tipo fue cuando la marcha a la Conferencia Episcopal en Montalbán). Era como si nunca hubiéramos vivido antes aquí.

De 2002 para acá el impacto originario de "la madre de todas las marchas" se quedó grabado en el alma de todos. La toma de las ciudades tuvo sobre todo un impacto mediático nacional e internacionalmente: nada como una autopista llena de gente o como una avenida colmada hasta los postes del alumbrado para llenar una primera pagina, medir el avance o el retroceso del contento o del descontento popular, apoyar o aborrecer, medir fuerzas y en fin, para batirse de verdad-verdad. La ciudad se mostró como un escenario y como un fenómeno comunicacional que desde ya entonces nadie ha podido abandonar. Porque la ciudad-campo de batalla, funciona.

Y mientras las calles eran reestrenadas como teatros de operaciones del siglo XXI, las tipologías de los espacios públicos tradicionales para concentraciones cívicas (como las plazas) empezaron a perder terreno frente al surgimiento de los nuevos Marchódromos y Arenas no tradicionales (ciertos lugares estratégicos de algunas avenidas), que ya han ingresado a la historia reciente del urbanismo bélico marcados por los sucesos y las batallas que se han librado en ellos. Pensamos en la Avenida principal de El Rosal o la Avenida principal de Altamira sur o en la Calle Hélice y la Avenida Páez, para que nos entiendan. Alguien deberá hacer el análisis urbano de porque estos sitios en particular y otros no: los anchos, las pendientes, las atalayas, las geometrías, el significado sociológico de los entornos. Pero, sobre todo: las visuales y la espectacularidad cinematográfica que revisten en ellos los enfrentamientos.

2. War_banism
Escribimos esto conscientes de que un análisis así puede parecer frío para el crucial momento que vivimos y, sobre todo, a raíz de todas las dolorosas perdidas humanas, sobre todo jóvenes, caídos, justamente, en estos espacios que ahora se han llenado de gloria por ellos. Pero el fenómeno de la lucha caraqueña y de sus nuevas formas de protesta urbana -habrá que revisar como ha sido en las demás ciudades del país- es admirable desde todo punto de vista, también en lo urbano. Recordamos cuando alrededor de 2012 los especialistas analizaban hasta el agotamiento en las mas importantes centros de arquitectura y escuelas de urbanismo del mundo los ingredientes en las victorias y los fracasos de los espacios públicos que se hicieron famosos por la resistencia de los ciudadanos en esos sitios, como la plaza Taksim en Estambul, o el movimiento Occupy NYC, por ejemplo. La ciudad - decían- había sido recobrada de nuevo para su legítimo origen y destino. Bueno: ahora deberán estudiar a Caracas.

Recordamos también la historia del urbanismo y de cómo hizo el Barón Georges-Eugène Haussmann para complacer a Napoleón III en 1852 y modernizar a Paris a costa de echar abajo su fábrica medieval. El gran argumento de Haussmann era que los revolucionarios de la Comuna de París, así como estaban, metidos en la ciudad- eran imbatibles, ya que la trama medieval con sus calles estrechas los protegía. Con barricadas y talanqueras, hubieran triunfado por siempre de no haber sido por el Plan Haussmann, que consistió justamente, en abrir el espacio urbano para que entrara el ejercito.3 De allí que nada supuestamente más antitético para la resistencia que un gran bulevar, una avenida monumental… o una autopista. Monitorables hasta desde el aire, los movimientos de la gente al descampado de los grandes espacios viales de la modernidad son teóricamente más frágiles. Solo un tesón como el de nuestros demócratas marchando ha logrado lo contrario.

Orgullosos por las imágenes de nuestros propios ríos humanos, las marchas vueltas un espectáculo de si mismas, no deberían hacernos olvidar que pueden haber otras estrategias urbanas menos arriesgadas para los manifestantes. Ya lo dijo Laureano Márquez en un histórico tweet que nos impulsó a escribir estoy hoy: "Termópilas, Maratón, Platea, Caracas…".4.5. Los demócratas de Esparta vencieron a punta de valor, pero también de estrategia, sobre todo territorial. Caracas y las ciudades de Venezuela, luchan para recobrar la democracia. En todos los grandes ejércitos había siempre un batallón de ingenieros. Reclútenlos! 

Y a la calle otra vez, con renovado ingenio.


Autopista del Este, marcha del 11 de abril de 2002 (f. Archivo Fundación de la Memoria Urbana).




NOTAS
1.  Hannia Gómez. Tweet @FUNDAMEMORIA, Caracas, del 19 de abril, 2017.
2. H. Gómez. "La arquitectura y la guerra", Arquitectura, El Diario de Caracas, Caracas, 1995: http://hanniagomez.blogspot.com/2007/05/la-arquitectura-y-la-guerra.html
3. Wikipedia: "Georges-Eugène Haussmann":
https://es.wikipedia.org/wiki/Georges-Eug%C3%A8ne_Haussmann
4. 5.  "Termópilas, Maratón, Platea, Caracas". Laurano Márquez. Tweet @laureanomar, Caracas, Abril 29, 2017: https://www.instagram.com/p/BTdtGDMFYy0/  y "Termópilas, Maratón, Platea, Caracas...la lucha de los griegos por la libertad no termina nunca": https://www.instagram.com/p/BTd8XadFlpw/


Publicado en: Opinión, @ELNACIONALweb, Caracas, Mayo, 2017: http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/ciudad-guerra_181272