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miércoles, 29 de enero de 2020

Dándole combate al río


1. Fuente de la Cigüeña, Copenhague (f. Wikimedia commons).


"Cada cosa es una semejanza humana,
y sentir esta semejanza, su muerte, su destrucción,
es insoportable para nosotros.
Los antiguos reyes eran colocados en sus ataúdes con sus armaduras, sus implementos;
si hubieran podido, se hubieran llevado consigo sus palacios".
Vladimir Nabokov. “Man and Things”, 1947.1


Dándole combate al río

1. Garzas
Entre las calles de Strøget y de Læderstræde, en pleno corazón de la capital de Dinamarca, se desarrolla la larga plaza central de Amagertov. Allí, en su centro, se levanta desde 1894 la Fuente de la Cigüeña.

La hermosa fuente de bronce y hierro fundido fue resultado de un concurso convocado en 1888 por la Sociedad para el Embellecimiento de Copenhague, con el fin de celebrar las venideras bodas de plata de los Príncipes herederos Frederik VIII y Louise el 28 de Julio de 1894. La propuesta ganadora resultó ser la de dos famosos artistas daneses, el pintor Edvard Petersen (1841 – 1911) y el escultor Vilhelm Bissen (1836 – 1913), quienes presentaron un diseño basado en tres aves levantando vuelo en torno a una columna ornamental central rematada por una corona de juncos. Otra espléndida concursante, la Fuente del Dragón de Thorvald Bindesbøll y Joakim Skovgaard, fue erigida más adelante en la Plaza del Ayuntamiento, donde todavía se conserva en todo su esplendor.

El lirismo escultórico de ambas fuentes finalistas ha marcado desde entonces sensiblemente a Copenhague como una ciudad encantada que parece sacada de un libro de cuentos. Recordemos que su símbolo más prominente es la escultura de bronce La Sirenita (Edvard Elinsen, 1913), instalada sobre una piedra en el paseo de la costa Langelinie, en la bahía del puerto, inspirada en una de las historias de Hans Christian Andersen.

La Fuente de la Cigüeña (o de las Garzas, de acuerdo a una leyenda urbana local), consiste en "una cuenca de piedra de nueve lados que colecta en torno al pedestal central el agua que cae en tres pequeñas cascadas desde la taza superior de bronce. Este pedestal está decorado con relieves de plantas acuáticas; en la cuenca, tres ranas sentadas sobre hojas de plantas del muelle, lanzan chorros de agua. Sobre un estante en el pedestal se apoyan las tres aves, cada una partiendo hacia una dirección distinta".2  

La fuente es del tipo Fontaine de bassin, una tipología muy propia en los ornamentos de parques y jardines franceses de fines del siglo XIX, pero también recuerda a las esbeltas fuentes italianas de Villa Borghese que el pintor naturalista Petersen, amante de los paisajes románticos, gustaba de pintar tras sus estadías en Italia entre 1875 y 1880.3 En un óleo suyo, Una fuente en el parque de Villa Borghese, Roma, de 1859, la entrada ganadora del concurso de Amagertov pareciera prefigurarse.


 2. Edvard Petersen. Una fuente en el parque de Villa Borghese, Roma, 1859 (f. Wikimedia commons).


Por su parte, el neoclásico escultor Bissen, a la sazón director de la Real Academia Danesa de las Artes, era muy apreciado por las muchas estatuas suyas que adornaban las calles de Copenhague, en particular una gran cantidad de esculturas de animales. Es este artista animalista quien "le daría forma" a las aves de la fuente. 4

2. Petites patrimoines
La historia de las fuentes de hierro que hoy nos ocupa fluye también en paralelo por otra interesante vertiente, tanto en Europa como en América. Para 1894, cuando se inaugura la Fuente de la Cigüeña en Copenhague, existían ya en Francia y en los Estados Unidos varias grandes empresas dedicadas a lo que se ha dado en llamar Escultura Industrial.

Aspirando a alcanzar la alta calidad artística de piezas de gran elaboración y proceso cívico como éstas de Dinamarca, y queriendo sacar provecho de la demanda de obras de ornato público para el ya en expansión paisaje urbano mundial y el furioso amor finisecular por el landscaping, nuevas compañías de fundición surgieron para proveer al mercado objetos de renovada variedad de formas y número de ejemplares. Entre ellas, destacan la Societé Anonyme des Fonderies D'Art du Val d'Osne de París y la J.L.Mott Iron Works de Nueva York.

3. Galería de modelos de la fundición de arte Val d'Osne (Postal. Glaché J. Mourot).

La implantación de fuentes (y esculturas, farolas, rejas, bancos y todo tipo de mobiliario urbano en
hierro fundido para espacios públicos) implantaría en las ciudades de todo el mundo estos objetos artísticos ahora industrializados, buscando seguir a imagen y semejanza  lo que dictaba el prefecto del Sena, el Conde de Rambuteau, en su monumental transformación de París, tarea colosal que haría realidad durante el Segundo Imperio el Baron Hausmann.

Según la historia, la Fundición Val D'Osne fue la fundición francesa más importante del siglo XIX, una sociedad anónima fundada en 1835 por Jean Pierre André Víctor, inventor de la técnica del hierro fundido. "Gracias a la invención del hierro fundido artístico, un gran número de esculturas resistentes de alta calidad y a menudo de grandes dimensiones fueron producidas. El hierro fundido era más barato que el bronce. El siglo XIX experimentó una locura por este material, por lo que a dicho siglo también se le llama 'el siglo del hierro'".5 Estas compañías, al igual que otras igualmente enormes, como la mencionada J.L.Mott Iron Works, dieron a conocer su producción a través de la publicación de vastos catálogos, pero sobre todo a través de las exposiciones internacionales. Con ello, sus obras fueron requeridas por el mundo entero. Y Venezuela no se quedó atrás en los encargos.

A fines del siglo XIX es el general Antonio Guzmán Blanco quien introduce en el país la Escultura Industrial a través de la creación y remodelación a la francesa de los principales espacios públicos de la ciudad. Este gusto y práctica contagiaron rápidamente el campo privado, y muy pronto más y más propietarios de villas y jardines decidieron también embellecerlos adquiriendo fuentes y estatuaria residencial y todo tipo de piezas ornamentales industriales en hierro fundido. Así, nuestras ciudades empezaron a poblarse de lo que hoy se conoce en Francia como petites patrimoines, es decir, pequeños patrimonios.

4. Página de un catálogo de la Fundición Val D'Osne (f. marcmaison.com).


5. Portada del Catálogo H, Sección I, Fuentes, The J.L. Mott Iron Works, Nueva York (f. Internet Archive.org).

3. Tres tristes ibises
En Venezuela, la Garza, o Heron, es "muy conocida por su belleza y destacado color blanco. Habita en toda clase de humedales, tanto interiores como costeros. Con presencia en todo el mundo, en el continente americano se halla desde el sur de Canadá hasta el sur de Suramérica y en Venezuela, en todo el territorio nacional incluyendo las islas."6 Hablando de Caracas, esta no es otra que nuestra típica Garza blanca (Ardea alba), de belleza mil veces retratada en los lagos del Parque del Este, pero también en las desoladas riberas del río Guaire.

Alguna vez oímos que habían hecho su llegada a Venezuela desde África a mediados del siglo pasado. Esta información debería ser contrastada hoy con la memoria urbana de un hermoso espacio público de Caracas, la Plaza Sucre, en el Casco Histórico de Petare, donde unas garzas hicieron su temprana aparición por allá a fines del siglo XIX.

En 1876 Guzmán Blanco, según reza la declaratoria de patrimonio de la Plaza Sucre del Instituto del Patrimonio Cultural, "colocó una fuente" en el lado sur de la rectangular plaza, frente a la Iglesia del Dulce Nombre de Jesús.7 La fuente de hierro fundido todavía se conserva allí (2020), pero, a diferencia de la plaza, lamentablemente no está protegida por ninguna declaratoria.

La petareña fuente se compone de tres tazas sostenidas por un pedestal simple al centro de una cuenca octogonal. Por supuesto, hoy sin agua alguna que fluya entre ellas. La particularidad de esta

6. Plaza Sucre, Casco Histórico de Petare (f. Rodolfo Crespo, s/f).

fuente reside en la pieza de la base, donde un cuarteto de garzas apenachadas sostienen la columna central decorada con juncos de Dinamarca. El color original se conserva todavía, como lo quiso una vez el emperador Napoleón III, quien escogió para las fuentes de Paris el verde para hacer "referencia a la naturaleza", color que la ciudad de Paris ha querido conservar hasta hoy… y parece que Petare también, grâce a Dieu.11

Esta fuente es, sin duda, una escultura industrial decimonónica, irremediablemente emparentada con varias otras fuentes en otros lugares, dentro y fuera del país. Empezando, por supuesto, primero por la Fuente de la Cigüeña de Copenhague; luego por la gran fuente ornamental en hierro fundido de la plaza Chevandier en Cirey-sur-Vezouze y sus garzas en reposo (catálogo Val d'Osne 2, lámina 551, ID 2407); continuando por la Fuente de las Grullas de Oruro (catálogo Val d'Osne, lámina 530, n° 37) y por la Fuente  de la Square Sir George Etienne Cartier del parque del mismo nombre en Montreal, erigida en 1912 por la fundición neoyorkina The J.L.Mott Iron Works y cuyo segundo tramo presenta exactamente la misma pieza a cuatro garzas de la fuente de Petare.

Esto para solo mencionar los parentescos internacionales -que pueden ser aún más numerosos-. Porque en nuestra ciudad la población de garzas en hierro fundido tiene su hábitat en unos cuantos jardines más. Allí está la hermosa fuente de una sola cuenca de los jardines de la Hacienda La Vega, con su dos garzas caminantes y sus altas flores de loto, que ha perdido su estanque y por ende todo contacto con el agua, o la pintarrajeada fuente -también sin agua- de Villa Elena en Los Chorros, más robusta, pero también de cuenca simple y coronada por una garza de pico enhiesto que ha perdido el ala derecha. 

7. Fuente de las Garzas, Plaza Sucre, Casco Histórico de Petare (f. Horacio reyes, s/f).


Finalmente, como el nombre de la fuente de Petare no aparece todavía por ninguna parte, quisiéramos proponerle a nuestros amigos lectores bautizarla como la Fuente de las Garzas, para aprovechar y hacerle un guiño a la ciudad de Copenhague. Todo esto para llevarles además la buena nueva de que


8. Detalle de la Fuente de las Garzas, Petare (f. Crédito a su autor).


este modelo de fuente, como la de Los Chorros, se mantiene alive and well y en producción por una empresa en los Estados Unidos, y esta disponible según catálogo para quien pueda interesarse en tener información para restaurarlas. Como prueba, publicamos aquí uno de sus dibujos técnicos.12

 9. Alzado. Tall Crane Fountain (f. Robinson Iron).

No olvidemos que aunque estos pequeños patrimonios hayan sido abandonados, las bellas fuentes de hierro fundido del siglo XIX fueron devueltas al mundo del arte desde 1986 gracias a la apertura del Museo de Orsay en Paris, que colocó su impresionante colección de arte animalière en toda la plaza de entrada, en reconocimiento al arte ornamental del hierro fundido.13

Así, en este comienzo de década, a la vez que queremos desearles a todos desde esta columna paz, salud y sobre todo libertad, hacemos votos también porque los tres tristes ibises de nuestras fontanería industrial caraqueña puedan ser restaurados y devueltos a todo su esplendor original en sus respectivos espacios patrimoniales.

Ya es hora de que estas garzas centenarias puedan seguirle dando combate al río.


11. Petare (f. Crédito a su autor).

11. Hacienda La Vega (f. Hannia Gómez, 2019).

11. Villa Elena, Los Chorros (f. Sara Maneiro, 2016).




NOTAS:
1. A thing is a human likeness, and sensing this likeness, its death, its destruction, is unbearable for us. Ancient kings were laid in their coffins with their armor, their implements; they would have taken their palaces with them if they could. En: Vladimir Nabokov. "Man and Things", The New Yorker, New York, Noviembre 8, 2019.
2. Wikipedia: "Stork Fountain": https://en.wikipedia.org/wiki/Stork_Fountain
3. Wikipedia: "Edvard Petersen": https://en.wikipedia.org/wiki/Edvard_Petersen
4. Wikipedia: "Vilhelm Bissen": https://en.wikipedia.org/wiki/Vilhelm_Bissen
5. Val d'Osne Foundry: https://www.marcmaison.com/architectural-antiques-resources/val-dosne-foundry-cast-iron-statue-sculpture
6. Garza real. Audubon de Venezuela:
https://www.audubonvenezuela.org/aves-venezuela/aves-del-mes/conociendo-las-aves-de-venezuela/304-conociendo-garzablancareal.html
7. "Plaza Sucre", Municipio Sucre, Catalogo del Patrimonio Cultural, I Censo Nacional del Patrimonio, Instituto del Patrimonio Cultural, Caracas , 2005, p. 56.
8. "Grande fontaine en fonte à Cirey-sur-Vezouze". Petite Patrimoine: https://www.petit-patrimoine.com/fiche-petit-patrimoine.php?id_pp=54129_5
9. "Fuente de las  Grullas de Oruro". De fonte et de bronze, dans l'espace public, le patrimoine monumentale français dans le monde: https://e-monumen.net/patrimoine-monumental/grullas-grues-oruro/
10. "Fontaine du Square Sir-George-Étienne-Cartier (Saint-Henri)".
Mes quartiers: https://mesquartiers.wordpress.com/2017/07/18/top-15-des-plus-belles-fontaines-a-montreal/
11. "Les fontaines du XIXe siècle (3e partie) du Second-Empire aux fontaines Wallaces". Paris On Theme:
http://parisontheme.blogspot.com/2017/03/les-fontaines-du-xixe-siecle-3e-partie.html
12.  "Tall crane". Robinson Iron: https://www.robinsoniron.com/product/tall-crane/
13. Val d'Osne Foundry. Op.Cit.



Publicado en:  Opinión, @ELNACIONALWeb, Caracas,  Enero 28 de 2020: https://www.elnacional.com/opinion/dandole-combate-al-rio/


viernes, 5 de abril de 2019

Spring Time


Quebrada Chacaito (f. David Ochando, 2011. Flickr.com).



"Spring. f.: fuente; manantial".
Dictionary of Spanish and English Languages.1

Ha llegado el spring time a la ciudad. El tiempo de sus manantiales, nacidos de la montaña. La esperada estación de su recuperación definitiva, de su vuelta a los inicios. Las corrientes naturales de agua existentes en el valle de Caracas, de ser los primeros sitios de solaz de la ciudad, fueron durante el siglo veinte crecientemente consideradas como vulgares colectores de aguas de lluvia y/o aguas servidas, por lo que debían desaparecer de la vista y ser, por ende, embauladas, confinadas, invadidas, condenadas a quedar bajo tierra. Las quebradas se enterraron, sus cauces se canalizaron o redujeron a su mínima expresión.

La fisonomía hidrológica de la capital sencillamente se borró: de aquellas tramas de quebradas, arroyos y ríos urbanos solo quedó el recuerdo, y a veces apenas un nombre. Y esto es especialmente triste en una ciudad como Caracas que, en sus inicios era conocida como la “Náyade del Anauco”.2

Todos sabemos que del Ávila bajan muchas quebradas. Todos intuimos sus fuentes, adivinamos sus saltos de agua, recordamos sus pozos, perdidos en la vegetación del parque nacional, pero que de hecho refrescan nada más de saber que existen. Pues bien, todas ellas son candidatas a ser desenterradas, saneadas, resembradas y convertidas en verdes parques urbanos lineales con cursos de agua pura y cristalina para disfrute de los caraqueños… Como una vez lo fuera en la ciudad colonial, que estuvo sembrada de fuentes publicas con "cañas de agua" que traían hasta las plazas el inmaculado liquido para disfrute de los viandantes. Y también aquí, en el Caracas Country Club, que en sus primeros años se servia de la Quebrada Chacaíto para alimentar todas el sistema de aguas blancas en sus instalaciones… hasta su primera piscina, verdadero spa hidromineral que -por que no?- podríamos volver a tener.

Ojo de agua, Blandin, Caroata, Cotiza, Gamboa, Anauco, Chacaito, Quintero, Pajaritos, Sebucán, Tócome, Agua de Maiz, Galindo, Caurimare… ya no serán más solo los nombres de un olvidado y pestilente hilo de agua, donde se botan la basura, y los escombros. Escombros y tubos removidos, la basura expatriada, los muros derribados, los jardines de las casas y los edificios vueltos transparentes para fundirse visualmente en un solo paisaje verde con el cauce de las quebradas, serán resembrados en sendos proyectos de arquitectura paisajista y diseño urbano por donde volveremos a caminar, donde habrán silenciosos lugares para el solaz y la recreación.

En algunas quebradas, claro está, la cosa será mucho más difícil, y su spring time tomará más tiempo en llegar. Pensamos, por ejemplo, en la invadida Quebrada Catuche, antiguo bosque de Guanábanas que alberga, contra todo pronostico de riesgo, un barrio en alto peligro. Pero en otros casos, como nuestra Quebrada Chacaíto, que atraviesa el Caracas Country Club entre jardines que en su mayoría se cierran a su potencial belleza, la primavera está francamente a las puertas. Siendo la más limpia de todas las quebradas de la ciudad, a su paso por la Casa Club hoy ya debería ser susceptible de ser recuperada, ambas riberas de su cauce renovadas y replantadas, haciendola visitable para socios y visitantes, quienes podríamos ir allí a sentarnos y tomar el té o el aperitivo, rodeados de flores, arrullados por el murmullo apaciguante de sus aguas de manantial.







NOTAS
1. G.H. Calvert. Dictionary of Spanish and English Languages, Routledge & Kegan Paul Ltd., Londres, 1956, p. 495
2. Hannia Gómez. "Desentiérrame", @ElNacionalWeb, Caracas, 30 de septiembre, 2014: http://www.el-nacional.com/hannia_gomez/Desentierrame_0_491950939.html




Publicado en: Pluscuamperfecto, Entresocios, Caracas, Febrero, 2016.




martes, 2 de abril de 2019

Patio


Azulejos de Sevilla revisten las caras de la fuente en el Caracas Country Club"  (f. Kodachrome de Luis Marden, 1949. The National Geographic Magazine).



"Para llorar penas, qué lindo retiro!,
lo menos tres ecos tiene aquí un suspiro".
Ramón María del Valle-Inclán.


Al hermoso verso de Valle-Inclán nosotros nos atreveríamos a agregarle un cuarto eco. Porque por lo menos cuatro ecos tienen los suspiros en los patios de planta rectangular, uno por cada fachada, como es el caso del patio de la Casa Club del Caracas Country Club, asentado sobre lo que fuera una vez el patio colonial de la Casa de Blandin..

En una serie de fotos de 1930 del arquitecto Carlos Guinand Sandoz, aparece el recién inaugurado patio en su estado original, con sus elementos compositivos esenciales. Allí encontramos al asoleado claustro neohispano, rodeado de tejares y corredores en sombra. La luz y la penumbra son indiscutiblemente sus principales elementos.

Inmediatamente después apreciamos las cuatro fachadas con cinco columnas cuadradas cada una, pero de distinto intercolumnio: la oriental y la occidental de vanos más cortos, cerrados por un muro bajo; las del norte y el sur con arcos de medio punto que una vez enmarcaban por el norte -cual generosa serliana- la vista transparente sobre la quebrada de Chacaito.

Luego, dirigiendo la mirada al centro, apreciamos el pavimento regular de baldosas de ladrillo, con sus brocales cuadrados para cuatro jardineras a ras del piso (que en las fotos del maestro Guinand parecían estar sembradas de Granados). Esa uniformidad del pavimento fue dispuesta así, ex profeso, como una roja y tersa alfombra silente, que se suma a la de los vastos espacios del resto de la casa para que resalte, en el corazón del patio, solitaria y policroma, la clave de todo el proyecto de la Casa Club: la evocación andaluza, la fuente con la forma de la estrella de Abderramán I, el primer califa  de al-Ándalus.

Forma mitológica, forma simbólica, forma califal, la estrella de ocho puntas (llamada estrella mudéjar, tartésica o de Salomón), resulta de "superponer dos cuadrados concéntricos, uno de los cuales ha sido girado a 45 grados".1 Al parecer, es una representación del Paraíso, el cual, según el Corán, estaba rodeado de ocho montañas. Esta estrella fue usada como elemento decorativo por todo el Mediterráneo, pero mayormente en la península ibérica, y sobre todo la encontramos en La Alhambra. Interpretada como un sol con ocho rayos, es el símbolo originario de Andalucía. De esta manera, el luminoso patio de la Casa Club con su fuente recuerda los ancestrales lugares dedicados a hacer ofrendas al sol.

Para más énfasis neomudéjar y estelaridad de esta historia, la fuente central (originalmente de un surtidor simple, y a la que en los años cuarenta se le instala encima una herrería con polea para simular un pozo), redunda en su origen ornamental con el revestimiento cerámico de antiguos, valiosos e irreemplazables azulejos sevillanos figurativos pre-1930 que la recubren, formando un volumen multicolor, al que se dirigen con deleite como rayos inversos, todas las miradas.

Este patio es la clave de toda la cultivada reflexión arquitectónica en torno a lo neohispano, lo neocolonial y lo neomudéjar que es la Casa Club. Hoy quisiéramos dejar escapar un suspiro por el respeto, la conservación y la preservación de su diseño y sus materiales originales…  esperando que alcance a tener eco.




NOTAS

1. Wikipedia: "Estrella de Salomón": https://es.wikipedia.org/wiki/Estrella_de_Salom%C3%B3n



Publicado en: Pluscuamperfecto, Entresocios, Caracas, Agosto, 2015.