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viernes, 20 de septiembre de 2019

Caracas perdida (II)


1. El edificio Pigalle y su icónica valla tipográfica, en los 1950s  (f. Postal. Archivo Fundación de la Memoria Urbana).


"Nada de lo que hubo se borra jamás del todo (…)
pero hay imágenes que se quedan grabadas, aunque duren un destello".
Javier Marías. 1

1. Fracaso del duelo
Penosa es la cuenta que la historia de la arquitectura oficial hace de los edificios y los lugares que han desaparecido en esta ciudad. Nadie sabe si es porque a nadie dolió nunca en verdad que desaparecieran o porque nadie se ha tomado aún el trabajo de registrar de un todo las desapariciones para que la pérdida alcance así la dimensión que debería tener en nuestra cultura urbana. Lo cierto es que la lista oficial de los decesos célebres, de tan trillada, ya no hace mella a nadie, quedando las lavadas imágenes del Hotel Majestic y del Colegio Chaves, de Puente de Hierro y de la rotonda del Teatro Municipal, tristes y aisladas como unos episodios apagados por su singularidad, inocuos por su misma intrascendencia como catástrofes.


2. Pueblos y ciudades fantasmas
Caracas es la ciudad de Latinoamérica que menos trazas conserva de su pasado pre-moderno. Nada queda en ella de sus asentamientos preocolombinos, nada o prácticamente nada de su fábrica colonial. En el centro de la ciudad lo que único que permanece legible es el vestigio borroso de su retícula colonial, cada día más desdibujado, salpicado penosamente por los fragmentos de los fragmentos de las ruinas de sus edificios, los cementerios, las capillas, las fuentes, las iglesias, los conventos, los patios y las casas, junto a, éso sí, el recordatorio perenne del mea culpa monumental que dejó grabado Carlos Raúl Villanueva en los portales y en los temas de la re-urbanización de El Silencio, mea culpa que hiciera luego de haber sido él mismo testigo de primer orden de la ola de demoliciones que, en aras del progreso, barrió con prácticamente toda la arquitectura colonial del centro de la ciudad a partir de los años cuarenta.

Hoy, las mejores fotos que tenemos del Colegio Chaves son, justamente, las del Villanueva memorioso, quien exhumó algunos de sus temas en El Silencio en una operación nostálgica que ha sido muy tergiversada en la historia arquitectónica venezolana, cuando los portales de El Silencio, en realidad, son las lápidas conmemorativas de la arquitectura colonial caraqueña.


3. La ola y el laberinto
El desprecio por lo viejo, o mejor, la pasión desbocada, irreflexiva por lo nuevo, se llevó con su voraz ímpetu a gran parte la Caracas tradicional, hoy prácticamente perdida. Pero el problema no es la ola en sí misma. El problema es que la expansión del entusiasmo por la modernización no se detuvo al ya tener una ciudad nueva, sino que se quedó entre nosotros como modus operandi, afectando toda intervención emprendida en la ciudad hasta nuestros días. El hecho de que nadie se detenga nunca a pensar demasiado en lo ireemplazable de ciertos sitios y en lo único de muchas manifestaciones arquitectónicas producidas solamente aquí en esta ciudad, expresiones que conllevan escritas en sí mismas formas más amables de vida urbana, se ha vuelto una deplorable costumbre, inconsciente y automática.

La fábrica colonial y federal, por ejemplo, queda hoy solo escrita en las actas testamentarias que reposan en archivos no arquitectónicos, y su reconstrucción virtual aún no ha sido ni siquiera planteada… Entretanto, las planotecas de Caracas son las principales ruinas de la ciudad, laberintos de torres de moho y polvo entre las cuales es fácil perderse, perder rápidamente la paciencia, y perder doblemente a la ciudad, porque por ese agujero negro se ha fugado y se sigue fugando toda la memoria gráfica de la historia de su arquitectura, su ingeniería y su urbanismo.

Como consecuencia, Caracas sigue perdiendo día a día también su patrimonio moderno: vimos como cayó Campo Alegre, como cayó el edificio Galipán, cómo cayeron el Cine y el edificio La Castellana, y cómo van desfigurándose impunemente ante nuestro ojos las principales floraciones culturales arquitectónicas de nuestra mejor ciudad moderna. Caracas y la mayoría de las ciudades de Venezuela se están mutando en una versión mediocre de Las Vegas, se están erosionando hacia un infinito strip de pacotilla.


2. #SalvemoslaVallaSavoy   (f. Hannia Gómez, 2019).


4. Habla la memoria
La memoria puede evocar, cerrando los ojos y exprimiendo las historias de nuestras vidas transcurridas en esta ciudad. Y junto a los recuerdos, flotan las imágenes en el inconsciente. La memoria excava los sitios abandonados y levanta las capas arqueológicas del olvido, signa la importancia real que tuvo lo que ya no está, para dársela a lo que aún queda, para reclamar por el estudio y el respeto, para dar con las pistas, para apuntar hacia lo que vale todavía. La memoria habla de nosotros… pero hay que hacerla hablar. 

La Caracas perdida está llena de lecciones que han ser recreadas de nuevo, fábricas de estructuras fastuosas, torres de garbo legendario, plazas de gracia funcional, casas de arquitectura soberbia, paseos y recorridos gratos e imperturbables, lugares de encuentro, enclaves memorables, técnicas y conocimientos, costumbres y habilidades… y vallas icónicas, como la Valla Savoy sobre el patrimonial edificio Pigalle (1950s), en Colinas de Bello Monte, ultima demolición y perdida inminente y angustiosa en una ciudad que cada día se sume más en la oscuridad.2 

El saber olvidado de esta ciudad ha de ser recuperado desde el fondo de sus propias arcas, profundas y desconocidas. Solo así podremos aspirar a reconstruir la ciudad, restablecerla y reinventarla para lograr una calidad de vida en el mejor espíritu de la modernidad urbana contemporánea.


3. La Valla Savoy en los cincuenta  (f. Archivo Fundación de la Memoria Urbana).


NOTAS:
1. Javier Marías. Tu rostro mañana, Alfaguara, Madrid, 2007.


Publicado en: Opinión, @ELNACIONALWeb, Caracas, Abril 2 de 2018:
ttps://www.elnacional.com/opinion/columnista/caracas-perdida_277258/

martes, 16 de abril de 2019

Orgullo del lugar


Plano preliminar del Caracas Country Club. Olmsted Brothers, 1928 (f. Archivo Caracas Country Club).



"No hay deseo más profundo que el deseo de ser revelado".
                           Kahlil Gibran. 1

Entre los documentos que logramos reunir para la exposición de arquitectura que abrimos para el 450 aniversario de Caracas, "Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975: Our architects", destaca un bello plano.3 Es un dibujo a tinta, iluminado a la acuarela, que representa un momento temprano del proyecto la urbanización del club, cuando aún no se le habían anexado todas las haciendas. Se titula "Caracas Country Club. Caracas, Venezuela. Preliminary Plan" y fue elaborado por Olmsted Brothers circa 1928. Pertenece al Archivo del CCC, y gracias a la generosidad de la presidencia del club, el público lo ha podido admirar durante casi dos meses y medio en la Sala TAC del Trasnocho Cultural. Además, por primera vez.

Singular en su especie -es el único plano de conjunto del proyecto que descansa en el archivo-, ofrece abiertamente, como todos los planos antiguos e inéditos, una invitación irresistible a ser observado con curiosidad y detenimiento. Lo primero que atrae son sus delicados tonos verdes. Los verdes del country. Más oscuros allí donde deben señalar los bosques, los grupos de árboles y los gigantescos ejemplares que se yerguen en solitario, y más claros donde deben expresar los largos campos de grama de los greens. En el dibujo es delicioso apreciar como efectivamente las curvilíneas calles -y por ende el trazado de las parcelas- se adaptan a las formas preexistentes de la Naturaleza, es decir, siguiendo la topografía y la vegetación del piedemonte. Es por lo tanto verdad que este es un proyecto que revela y potencia con su diseño las preexistencias que hay en el lugar.4

Como un "proyecto sumergido" en la memoria del paisaje, el diseño recupera los elementos de arqueología perdidos: vuelve a marcar la puerta del camino de la hacienda al sur sobre la Carretera del Este -hoy la Francisco de Miranda); sigue acompasadamente la cimbreante línea de ese camino para trazar la nueva avenida principal de la urbanización; acompaña con las calles largas a las curvas del terreno, haciéndolas mas evidentes (curvas que luego replicarán los frentes de las casas); hace lo propio con la línea de agua de la quebrada de Chacaíto, a la que va bordeando de episodios paisajísticos y va abriendo a las vistas en los campos de golf y de las parcelas adyacentes, y crea ese corazón monumental del club que es la casa de la hacienda junto a su proverbial puente, que en este plano preliminar aún se registra con su forma original. Un valiosísimo testimonio para la historia de la arquitectura de Caracas.


Vista satelital del Caracas Country Club (f. Digital Globe, 2006).



Basta acercarse a cada recodo de este plano de los Olmsted, a cada particular ámbito, para ver el gran arte con el cual se entretejen y se componen los grupos de parcelas, sus formas y sus bordes, sus calles y sus árboles, los gramados del golf y las vistas al valle y la montaña. Cada recodo es un jardín, una composición entre arquitectura y paisaje que habría que analizar cuidadosamente por separado.

El plano preserva lo efímero y los valores intangibles, a la vez que cristaliza y consolida el espíritu del sitio. Si alguna vez se hiciera, como Dios manda y como esperamos se haga algún día, un Plan de Conservación y Manejo del Caracas Country Club, no deberemos olvidar las verdades que nos revela este valioso documento de principios del siglo veinte. 

Una verdadera elegía al orgullo del lugar.




Un solo parque (f. Valeria Ragonne, 2009).



NOTAS
1. "There is no deeper desire than the desire of being revealed". Kahlil Gibran (1883-1931). Carta a Mary Haskell, 1911.
2. Este titulo fue inspirado por el libro (y serie televisiva) de Robert A.M. Stern, Pride of Place: Building the American Dream, Houghton Mifflin, 1986.
3. Docomomo Venezuela. Arquitectura norteamericana en Caracas 1925-1975: Our architects, Sala TAC, Trasnocho Cultural, Caracas, Julio 25-Octubre 1, 2017.
4. Vease: Juan Domingo Santos (autor de La Tradición Innovada. Escritos sobre Regresión y Modernidad). Conferencia inaugural, Adaptive Reuse. The Modern Movement Towards the Future, 14th International Docomomo Conference, Lisboa, Septiembre 6, 2016.



Publicado en: Opinión, @ELNACIONALweb, Caracas, Agosto, 2017.


viernes, 12 de abril de 2019

Un skyline a proteger


El panorama arquetipal de Caracas en 2009, año en que se promovió en Londres el "London View Management Plan" (f.  P.L. Freitas, 2009).


"Hoy en día la gente conoce el precio de todo y el valor de nada".
Oscar Wilde. 1

1. Panoramas amenazados
La semana pasada (2016) la escena arquitectónica londinense se vio conmocionada por la irrupción en los medios de imágenes de la espléndida Catedral de Saint  Paul, concluida en 1710 por Sir Christopher Wren. Las alarmas se dispararon porque las amadas vistas centenarias del magistral monumento desde King Henry’s Mound en Richmond Park están siendo bloqueadas de manera cada vez más intolerable por un nuevo edificio que se está construyendo al este de Londres, en Stratford.2 

Se trata de una torre residencial de cuarenta y dos pisos disenada por SOM, la cual ha sido significativamente bautizada como "Manhattan Loft Gardens". Esta, que ya va como por el piso catorce, ha empezado a asomarse en el horizonte, interponiéndose entre las líneas neobarrocas de la cúpula y el cielo.3 

Ustedes dirán: y qué? Un torre más una torre menos para la City de "The Shard".4 Un rascacielos más en una de las ciudades que más promueve los skyscrapers en el mundo, que más se regodea con ellos frente a -por ejemplo-, el vasto horizonte y paisaje histórico de los techos y mansardas de Paris, su vieja rival.

Situada en Lundgate Hill, el punto más alto de la ciudad, la hermosísima cúpula de Wren -símbolo nada menos que de la identidad nacional inglesa-, domina desde esta colina toda la ciudad desde hace más de trescientos años, razón por la cual su percepción desde los sitios principales londinenses está sumamente reglamentada. Y es que Londres tiene la esquizofrénica condición de ser por un lado la ciudad amante del desarrollo urbano más salvaje y, por el otro, de ser la ciudad más fervientemente enamorada de la preservación de su patrimonio… empezando por el más frágil de todos: los panoramas.

Qué paradoja! Pero es cierto. Mientras "Manhattan Loft Gardens" sigue erigiéndose ilegalmente a pesar de las quejas de los conservacionistas, desde hace tiempo ya (2009) Londres cuenta no obstante con una de las más adelantadas leyes del mundo para la protección del panorama urbano. Esta envidiable reglamentación que impera sobre el Gran Londres se titula el "London View Management Framework" (Plan de Manejo de las Vistas de Londres).3

Promovido en tiempos del Alcalde Boris Johnson, el plan es una "estrategia de desarrollo espacial" que protege (óigase bien): 1. Los Panoramas de Londres (del Alexandra Palace, de Parliament Hill, de Kemwood, de Primrose Hill, de Greenwhich Park y de Blackheat Point). 2. Resguarda las más importantes perspectivas fluviales de la ciudad especificadas en el plan como River Prospects (desde el río Támesis al Tower Bridge, al London Bridge, al Southwark Bridge y otras diez más). 3. Preserva la belleza de las vistas de los paisajes urbanos -Townscape Views- (desde el puente sobre el Serpentine hasta Westminster, los Island Gardens y la Isle of Dogs hasta el Royal Naval College, desde el Queen's Walk hasta la Torre de Londres y desde Saint James Park hasta Horse Guards Road). Y 4., además, por si fuera poco, protege las vistas lineales y corredores visuales desde el Mall hasta el Palacio de Buckingham, y desde el Westminster Pier y -justamente- el susodicho King Henry’s Mound hasta la obra maestra de Sir Christopher Wren.



La nueva torre de  apartamentos se divisa claramente tras Saint Paul desde Richmond Park (f. The Architects Journal, 2016).


2. Solo se puede crecer para arriba?
Pasearse por el Plan de Manejo de las Vistas de Londres (LVMP) y sus visuales designadas es una delicia y un alivio para quienes apreciamos la belleza en las ciudades. Demasiado extenso y rico para comentarlo todo aquí, basta que sepamos que existe y que es una referencia ineludible y una jurisprudencia urbana para cuando todo vuelva a su lugar en Venezuela, regresen las inversiones y queramos seguir creciendo a la vez que protegiendo las calidades de nuestras ciudades.

Hagamos memoria urbana, y memoria del paisaje. Piensen nada más en Caracas. Contemplen con placer desde el sur su panorama arquetipal dominado por el Ávila, el mayor monumento de la ciudad. Caracas, desde fines de los 90 ha conservado un magnifico skyline (o mejor diríamos, mountainline?), un elegante horizonte construido que se extiende en el valle de punta a punta, una homogeneidad de la fábrica urbana recortándose contra el telón de fondo del piedemonte, donde nada desentona ni nada destruye su monumental idea de ciudad. La Cota Mil fue en este sentido un aporte crucial.

Pero piensen por un momento en el peligro de perderlo todo, en que finalmente ataque a nuestra ciudad el mal del siglo: eso que llaman Urbanismo del Marketing, donde la imagen de la ciudad ya no esté en las manos de los mas expertos en urbanismo (y mucho menos en los expertos en protección de visuales), sino en las veleidades de lo que se le ocurra a cualquiera que tenga suficiente músculo financiero. Adiós, Caracas. Perderíamos la belleza de lo que entre todos hemos ido construyendo durante siglos.

Así, pues, mientras estamos seguros que los londinenses más temprano que tarde le pararán y modificarán el rascacielos a SOM (ya algo así le paso a Richard Rogers con su Leadenhall Building), nuestra fuerte recomendación es que hagamos lo más pronto posible un Plan de Manejo de Vistas para Caracas (a ambos lados de la montaña, por supuesto), como regalo en su cuatricincuentenario.5 Porque el panorama monumental de Caracas y sus visuales (la del Hotel Tamanaco al final de Las Mercedes, por ejemplo) es nuestra identidad, como ciudad y como sociedad.6 

Nuestros panoramas, son nuestro patrimonio.

 
 Otro skyline a proteger: el de Paris (f. @1993paris,@vivreparis).




NOTAS
1. "Nowadays people know the price of everything and the value of nothing". Oscar Wilde. El retrato de Dorian Gray.
2. Lectores de The Guardian. "Thoughtless developments: send us your ruined view photos", The Guardian, Londres, 26 de Noviembre, 2016:
https://www.theguardian.com/politics/2016/nov/25/thoughtless-developments-send-us-your-ruined-view-photos?CMP=share_btn_tw
3. The London View Management Framework (LVMF), Greater London Authority, Londres, Mayo, 2009.
4. Rascacielos londinense proyecto del arquitecto Renzo Piano, 2013.
5. Wikipedia: Leadenhall Building: https://es.wikipedia.org/wiki/Leadenhall_Building
6. Nadia Khomami. "St Paul's not consulted on development that mars cathedral view", The Guardian, Londres, 25 de Noviembre, 2016: https://www.theguardian.com/uk-news/2016/nov/25/st-pauls-not-consulted-over-development-that-mars-view-of-cathedral



Publicado en: Opinión, @ELNACIONALweb, Caracas, Noviembre, 2016: http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/skyline-proteger_821








miércoles, 10 de abril de 2019

Countryside


El contacto directo con el paisaje en el Caracas Country Club a mediados del siglo pasado (f. Archivo Fundación de la Memoria Urbana).


"Countryside: tierra lejana de los grandes pueblos y ciudades".
Merryam-Webster.1

La belleza de una ciudad reside en la acumulación estética de los episodios brillantes de su historia. A la vez un palimpsesto monumental, una acumulación vertical de capas de urbanismos, arquitecturas, lugares y paisajes, la ciudad es también un tejido horizontal  de formas que se van agregando, solapando, enriqueciéndose las unas con las otras. De arriba a abajo y de un lado a otro, la ciudad, a la vez que crece, acumula belleza y significado.

En los años veinte el este del valle de Caracas era todavía una extensión verde que se perdía de vista hacia Naciente. Un paisaje espléndido, de claras sabanas cruzadas por las rayas oscuras de los bosques de galería. En este paisaje, la ciudad colonial lucia como una isla post renacentista, flotando perfecta en el vasto mar vegetal. No obstante, todos los desarrollos urbanos que empezaron a urbanizar las haciendas, fueron abandonando uno a uno el damero. 

Los promotores, cual productores de Hollywood, fueron tentando a los futuros colonos a poblar el este ofreciendo cada vez más maravillosos sueños urbanos. Así, Caracas tuvo ensanches neocoloniales como El Conde, ciudades-jardín como La Florida y Campo Alegre, urbanismos de plaisance, como Los Chorros. Y tuvo también un Suburban Neighborhood, el Caracas Country Club, el más logrado homenaje al paisaje natural del Valle de Caracas.2

Frederick Law Olmsted, Jr., de Olmsted Brothers, la firma autora del diseño urbano del Caracas Country Club, se había forjado como urbanista en la experiencia del City Beautiful Movement. Ello determinó que su vida como paisajista se imbricase con la del planificador, formulando el concepto de Planificación Global, que mezcla la saga paisajista y preservacionista de los Olmsted con el ornamentalismo cívico del City Beautiful Movement. Desde 1905, Olmsted Jr. aplicó este principio a todos los urbanismos de la oficina, creando comunidades jardín modelo como el Country. Con ello no haría sino recordar a su padre, Frederick Law Olmsted, cuando en 1868 dijera: "Ninguna gran ciudad podrá existir sin magníficos suburbios".3

Olmsted Jr. le dio una imagen suburbana a la felicidad doméstica del sueño americano.4 Sus comunidades suburbanas como Palos Verdes Estates en California, Mountain Lake Club en Florida o el Caracas Country Club, comparten todas los mismos principios. Diseñados como verdaderas arcadias modernas, siempre se encuentran en las afueras de la ciudad, combinando "el especial encanto y las ventajas sustanciales de lo rural con las ventajas de lo urbano".4 En todas, la vida urbana se sitúa en el territorio de manera altamente escénica, con calles curvilíneas que favorecen "el placer, la contemplación y la felicidad de la tranquilidad".

Así, vemos como también en nuestro caraqueño Suburban Neighborhood, las formas libres del trazado y su irregularidad pintoresca siguen fielmente los contornos del terreno, respetando la topografía original y la memoria del paisaje del valle de Caracas. La inexistencia de las aceras -aunque no de la escala humana y de la iluminación peatonal- y la presencia continua de los árboles que formaron  túneles vegetales con el tiempo, aumentan la sensación intima y acogedora de las calles y la creación de un ambiente doméstico. Asimismo, la fusión natural de los jardines frontales de las casas con el extenso gramado de los campos de golf, crean una deseada continuidad del verde, una dulcificación del hardscape (el duro borde vial) y una fuerte y seductora impresión de countryside, donde la presencia del automóvil pudo ser permitida sin darle primacía, asegurando la alta calidad paisajística y visual que hoy, gracias a ello, aún conserva el Country.






NOTAS
1. "Countryside: land that is away from big towns and cities". Merriam-Webster Dictionary: http://www.merriam-webster.com/dictionary/countryside
2. Hannia Gómez. "Olmsted en Blandin", Papel literario, EL NACIONAL, Caracas, 2006.
3. "No great town can long exist without great suburbs". En: Susan L. Klaus. A Modern Arcadia: Frederick Law Olmsted Jr. and the plan for Forrest Hill Gardens:
https://books.google.co.ve/books?id=Vr2IWHfXXAMC&pg=PA58&lpg=PA58&dq=riverside+new+jersey+olmsted&source=bl&ots=jNGWq2rW01&sig=cx8k12mr3m1IRZQjz5YK6hTyvu4&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwiNrobCs6vOAhVHkh4KHfG4D_8Q6AEIVDAH#v=onepage&q=riverside%20new%20jersey%20olmsted&f=false
4. S.L. Kraus. Op. Cit.


Publicado en: Pluscuamperfecto, Entresocios, Caracas, Agosto, 2016.


 

sábado, 5 de enero de 2019

Por la foresta urbana




1. Gigantesca Ceiba talada en Los Ruices la semana pasada (f. Luis Romero R, 2015).


"Somos los hijos de nuestro paisaje".
Lawrence Durrell.1

1. La ciudad de las talas
Cuando ya nos parecía imposible que la situación en esta ciudad pudiera ser "empeorable", resulta que viene y nos embate inmisericordemente una ola de dimensiones inéditas de ataques contra nuestra foresta urbana. Tan graves son las agresiones contra nuestros árboles, mutilados, talados a diestra y siniestra sin explicaciones y arrancados de los lugares donde se levantaban muchas veces desde hace más de un siglo, sin atender las quejas ni a las razones de la gente ni esgrimir otras -y menos ofrecer estudios de impacto ambiental o patrimonial-, que la mayoría de la indignada ciudadanía se encuentra sumida en tristeza y desconcierto, conmovida hasta lo indecible.

Los ciudadanos más organizados, sin embargo, como los vecinos de Santa Mónica, han debido interponer recursos contra estas talas y podas arbitrarias contra las autoridades responsables de los hechos, hasta ahora sin éxito. La arbitrariedad es galopante, tal y como vemos que está sucediendo (2015) con la hilera de árboles en el cauce del río Valle, junto a la Autopista Valle-Coche, que incluso estaban amparados por la Protección al Patrimonio Forestal de la Parroquia San Pedro por medio de una decisión judicial del 3 de marzo de 2010, emanada del Tribunal 16° de Primera Instancia en Funciones de Control del Area Metropolitana de Caracas.2 Hoy en la manana, esos mismos valerosos vecinos seguiran denunciando este crimen ecológico ambiental y urbano en el Cabildo Metropolitano.

Los casos se multiplican, con dimensiones y gravedad que desconocíamos en Caracas. Los ataques, ahora, fuera de los usuales vecinos egoístas de siempre y que siguen en lo suyo (esos que echan kerosén a las raíces de los árboles que les molestan para poder montar sus vehículos con más comodidad en las aceras), consisten en tumbar ejemplares de gran valor paisajístico para levantar un puente o hacer un nuevo viaducto, como ocurrió con el Mare mare maravilloso de la Avenida Río de Janeiro, que era una explosión de color cada Semana Santa, o la reciente tala de una Ceiba centenaria a la salida de la urbanización Los Ruices, la cual hacia pareja con otra Ceiba contemporánea enfrente, en La Carlota. Igualmente, la liviandad con que se decide acabar con un árbol y el rupestre sistema de podas vegetales vigente en todas las alcaldías de la Gran Caracas, clama al cielo. La esquizofrenia del gobierno urbano de esta ciudad no ayuda tampoco ni al avance en este sentido ni al intercambio de las buenas iniciativas en el área, cuando las hay.  De lo fito-sanitario debemos evolucionar al manejo de la foresta urbana.

Mientras en otras ciudades del mundo lo que se está buscando es el reverdecimiento y la disminución del tránsito automotor y de las superficies de cemento, aquí ocurre surrealistamente lo contrario. Porque no se trata simplemente de transplantar lo que estorbe. El paisaje urbano de Caracas tiene memoria vegetal y los árboles también son patrimonio: ambiental, escénico, urbano, visual e histórico en muchos casos. No es lo mismo una larga hilera verde de árboles bordeando el río Valle y sirviendo de colchón ambiental de la autopista, que encontrarlos trasplantados por allá en la pirámide rosada (aunque confesamos que nos encantaría que la ocultaran de nuestra vista!). Afortunadamente, los despiertos vecinos y muchas ONGs defensoras de los árboles, como el Grupo Ecològico San Pedro, Las niñas que siembran, Caracas en flor, Caracas a pie, el Frente en Defensa del Norte de Caracas, la Fundación de la Memoria Urbana, los vecinos de San Bernardino y de Los Palos Grandes y tantos otros más, se han puesto en pie de lucha para dar frente a la situación, con campanas admirables como #EstosArbolesTienenDolientes) y renovada presencia en los medios. El reclamo, es establecer un diálogo preventivo. 

Aquí nadie quiere ser pugnaz, sino al contrario, lo que necesitamos es se haga siempre una consulta publica y que establezca un diálogo permanente con los caraqueños cada vez que vaya a proyectar una obra publica.3 Nada más el mencionado concepto global de #ForestaUrbana, creado para la preservación y aumento de los árboles que como un gran conjunto sostienen la calidad de vida en la ciudad, es un buen punto por el que podemos comenzar a conversar.

2. Avenida Los Samanes, La Florida, Caracas (f. S/f. Archivo Fundación de la Memoria Urbana).

2. Infraestructura verde
Hace falta alcanzar una visión común que nos permita proteger y manejar con profesionalismo nuestro dosel de árboles urbanos. Dosel, si: tolda, baldaquín, fronda que nos protege y nos cobija placenteramente a todos por igual. El complejo sistema de árboles, plantas, suelo, aire, agua y vida salvaje de nuestra foresta urbana necesita de ese acuerdo colectivo, eso si: actualizado con las expectativas y restos actuales frente al calentamiento global.

Cuantos árboles tiene Caracas? Cada árbol en la ciudad deberá ser censado. Y los árboles centenarios o los que pertenecen a paisajes culturales específicos, deberán ser protegidos con declaratorias de patrimonio (algo que afortunadamente ya comenzó a hacerse en muchos municipios.4 Sin duda, los árboles en las calles son los más importantes, porque mejoran la vida de los que por ellas transitan. Cada calle de la ciudad es un caso distinto y los vecinos tendrán que conocerlas mejor y responsabilizarse por ellas. Hacer memoria urbana es también conocer los valores y carencias vegetales y ambientales de la ciudad.
La infraestructura verde, nueva rama de la ingeniera, tiene funciones especificas en la reducción de los costos de enfriamiento y consumo eléctrico en la ciudad. En estos días de calor y de canícula, creemos que los funcionarios que nos leen comprenderán mejor lo que decimos. Pero también en el aumento de la peatonalidad, de la sostenibilidad y en la reducción de los índices urbanos de criminalidad.

En este mes de Mayo, proverbial Mes de la Flores en Venezuela, el nuevo lema que se impone para los actores que gobiernan la ciudad es: No talarás.




NOTAS
1. "We are the children of our landscape; it dictates behaviour and even thought in the measure to which we are responsive to it". Lawrence Durrell. Justine, 1957.
2.3. D.M., "Árboles extraídos afectan el equilibrio medioambiental", El Universal, Caracas, 29/04, 2015: http://m.eluniversal.com/caracas/150429/arboles-extraidos-afectan-el-equilibrio-medioambiental
4. Estamos orgullosos de haberle propuesto la categoría Arbol centenario al Instituto del Patrimonio Cultural en 2005. Ver: blog CARACAS MODERNA: http://fundamemoria.blogspot.com/.../Arbol%20centenario


Publicado en: @ElNacionalWeb, Caracas, octubre, 2015.

martes, 30 de septiembre de 2014

Desentiérrame



1. El río Cheonggye, desenterrado  (f. Corbis, 2014).



"Admitimos la realidad,
si la podemos confundir con la imaginación".
            Alejandro Rossi. Manual del distraído, 1978.1


1. Seoul On My Mind
Dos operaciones de renovación urbana sumamente notorias por la transformación monumental de la ciudad que conllevan, se han convertido en el espíritu de los tiempos. Una, la demolición de las autopistas elevadas (elevados y segundos pisos) y dos, el desenterramiento de los ríos embaulados. Ambas conllevan ingentes cantidades de concreto a derruir y retirar del territorio urbano… y también ingentes cantidades de voluntades a convencer para poder lograrlas.

En el siglo pasado, de ser los sitios de solaz de la ciudad, las corrientes naturales de agua existentes en las áreas urbanas fueron crecientemente usadas y consideradas como vulgares colectores de aguas de lluvia y/o aguas servidas, por los que debían de desaparecer de la vista y ser por ende embauladas, condenadas a quedar bajo tierra. Los ríos se enterraron, sus cauces se canalizaron o redujeron a su mínima expresión. La fisonomía hidrológica de muchas ciudades sencillamente se borró: de aquellas tramas de quebradas, arroyos y ríos urbanos solo quedó el recuerdo, y a veces apenas un nombre.2 Esto es muy evidente en ciudades como Londres, de la que son célebres los mapas subterráneos de sus aguas, por ejemplo, pero también Caracas, ciudad que, en sus inicios era conocida como la "Náyade del Anauco".3

Hoy, cuando la implosión de superestructuras viales para dar paso a más lentas, verdes y peatonalizadas avenidas urbanas que rinden a las ciudades amables es cada vez más la norma, el desenterramiento de los ríos interurbanos para devolverles sus cauces naturales, se está convirtiendo en una magnifica oportunidad para crear nuevos tipos de parques lineales para los ciudadanos. A la ciudad subterránea que corre rumorosa bajo nuestras calles le ha llegado la hora de reaparecer. Esa trama secreta que atesora la memoria vegetal y geográfica de la ciudad, y que también esconde la clave para recuperar muchas de nuestras memorias del placer ciudadano.

El uso de los ríos urbanos regresa en una versión mejorada este milenio: en vez de tapar los cauces de agua para hacer largos espacios públicos peatonales arbolados, como fueron las Ramblas de fines del siglo XIX (de las cuales el Paseo Anauco en La Candelaria es su mejor ejemplo y más cercano descendiente), las "ramblas" contemporáneas discurren ahora a flor de piel, en la superficie, por sus lechos fluviales reabiertos, y al nuevo paisajismo de sus largos recorridos se les agregan cascadas, espejos de agua, lagunas, esteros y todas las tipologías inimaginables que pueda encarnar el agua en la naturaleza.

El ejemplo más paradigmático de esto, el mas conocido y mas feliz, es lo que ocurrió con el rio Cheonggye de Seoul, en Corea del Sur.4 En los años 50, este río había sido embaulado bajo una autopista, el Cheonggyecheon (1976). Y así se mantuvo, oculto, durante un largo medio siglo. En 2005, gracias a un visionario alcalde, la autopista elevada que lo ocultaba y que atravesaba todo el corazón de la ciudad fue demolida, y el río desenterrado.

El proyecto de renovación urbana se volvió automáticamente en celebre en el mundo: primero, porque fue la demolición de infraestructura mas rápida de la historia, seis kilómetros en un año; pero lo más importante, fue su éxito: al renacer el río y desaparecer el obstáculo que dividía la ciudad, el precio de la tierra a ambos lados del nuevo parque lineal se multiplicó, atrayendo hacia si el turismo y los negocios. El renacer del rio "transformó Seoul".  



                                                 2. Paseo Anauco, La Candelaria (f. aporrea.org.


2. Memorias hidráulicas del rio Anauco
Y justamente en Seul, la pasada semana se celebró la 13ava Conferencia de Docomomo International, titulada en esta edición "Expansión y Conflicto".5 Seul es prácticamente la antípoda geográfica de Caracas (entre ambas ciudades hay catorce horas de diferencia), y nosotros, que enviamos una ponencia para representar allá a Docomomo Venezuela, pasamos todo los dias pensando en esa lejana ciudad, y en lo que la gran operación de transformación urbana del  desenterramiento del río Cheonggye significó para ella.

Y no pudimos dejar de hacer memoria urbana. Vino a nuestra mente el mas ultrajado de los ríos de Caracas. Que no es el Guaire; pues al menos el Guaire sigue corriendo bajo el cielo azul. No: el río mas despreciado de Caracas es el río Anauco. Que decimos río porque eso es en realidad. En las fotografías de Lessmann de los años treinta tenemos el mejor testimonio de su naturaleza de cañón profundo, de su acusado meandro en torno al actual San Bernardino, de su Cascada de Gamboa, de su lecho rocoso, de sus riberas pobladas de bambúes, y sobre todo, de sus puentes.

Desenterremos al Anauco. viejo camino de los indios a Macuto. Quien sabe si en esta su forzosa clausura no este la razón por la que el desafortunado Paseo Anauco nunca pasó de ser un antro triste, fracasado, fantasmagórico y sepulcral.




NOTAS
1. Alejandro Rossi. Manual del distraído, 1978.
2. "How London’s Rivers Got Their Names", Londonist: http://londonist.com/2014/08/how-londons-rivers-got-their-names.php
3. "Stephen Walter’s Map Of Subterranean London", Londonist: http://londonist.com/2012/05/stephen-walters-map-of-subterranean-london.php
4. Peter Simek, "What Other Cities Learned: Despite years of roadblocks and opposition, these five tore down highways and reaped the rewards", Dwell Magazine, Mayo, 2014: http://www.dmagazine.com/publications/d-magazine/2014/may/what-other-cities-learned-tearing-down-highways?single=1                   

5. 2014 Docomomo International Conference Seoul: "Expansion and Conflict": http://docomomo-seoul2014.org/eng/


 



Publicado en: Opinion,  El Nacional On line, Caracas, 30 de Septiembre de 2014: http://www.el-nacional.com/hannia_gomez/Desentierrame_0_491950939.html



sábado, 27 de septiembre de 2014

Naturalmente, patrimonio


1. Manglares arrasados en el Parque Nacional Laguna de La Restinga  (f. Agosto de 2014. @ecocidiono).



"En lo salvaje se encuentra la preservación del mundo".
            Henry David Thoreau.

1. El gendarme necesario
Nada más natural que entender como bien patrimonial al ambiente. Una ciudad es una sola con su lugar y su paisaje natural, el otro gran dato que junto al urbanismo genera la forma urbana. Caracas, por ejemplo, sin su valle, su costa y su Parque Nacional el Ávila no sería nuestra bella Caracas.

Cuando en 2005 hicimos para el Instituto del Patrimonio Cultural el Preinventario Moderno de Caracas, lo llamamos "Arquitectónico, Urbano y Ambiental". E incluimos al río, a las quebradas que bajan de la montaña, a las lagunas y a los pozos, a los bosques y a los palmares, al paisaje rocoso de nuestra costa brava, a los árboles centenarios y al panorama de la cordillera en ambos flancos como patrimonio de la ciudad junto con la arquitectura y el urbanismo.

Sin embargo, la experiencia nos enseña que aunque que todos estos elementos del paisaje hayan sido designados como patrimonio, sus declaratorias no son nada cuando nadie vela por ellas. Las fuerzas destructoras implícitas en la sociedad empujan mucho en sentido contrario, y están allí, siempre listas para desconocer las protecciones y destruir nuestros bienes para siempre. Casi nunca pueden los ciudadanos tener éxito sin el respaldo de los organismos oficiales, o mejor dicho, solo empeños monumentales de activismo pueden hacer las veces de los necesarios gendarmes.         

Tanto el ambiente como el patrimonio son responsabilidad irrenunciable del estado. Por esto, vimos con inmensa preocupación como el martes pasado el gobierno tomó la decisión de acabar con el Ministerio del Ambiente, el cual era una verdadera conquista de los venezolanos. Desde 1937, cuando naciera el primer parque nacional en Venezuela, una lucha (impulsada por una creciente red de ONGs ambientalistas), logró construir toda una cultura y una conciencia ambiental en el país, reconocida en la creación de una autoridad exclusiva para velar por nuestros parques nacionales, nuestros parajes naturales y nuestros ecosistemas: el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales, ultimamente @MPPAmbiente.

La desaparición de este ministerio es absurda, inexplicable y, sobre todo, antihistórica. Cómo puede ocurrir esto en estos tiempos, cuando la sustentabilidad y la respuesta al Cambio Climático son más imperiosas que nunca? Cómo puede estar supeditado, jamás, el ambiente al hábitat, cuando debe ser al contrario? Nuestras ciudades tienen que respetar el ambiente, no al revés. Nada de borrosa fusión "ecosocialista" con el Ministerio del Hábitat. La tutela del paisaje es un asunto complejo e imprescindible. Horror! Quién velará por el derecho que tenemos todos los venezolanos a un ambiente sano, derecho consagrado en la Constitución Nacional? Quién hará cumplir los acuerdos, alianzas y convenios internacionales en materia ambiental que ha firmado Venezuela? Quien protegerá nuestros paisajes naturales patrimoniales de los depredadores de oficio?

Hace poco, cuando todavía no se había hecho el infausto anuncio, ya empezamos a ver imágenes de ambiciosos desarrollos que amenazan con minar nuestros más delicados, frágiles y preciosos ecosistemas y paisajes, así como denuncias de actos de destrucción, como el que ocurriera contra los humedales del Parque Nacional La Restinga. El gobierno no puede sino retractarse responsablemente de esta desafortunada decisión, contraria a los intereses ciudadanos, y revertirla YA.

     2. Túnel del Manglar, Parque Nacional Morrocoy (f. fotosypasiajesdevenezuela.blogspot.com/)
 

2. El Túnel del Manglar
Este próximo sábado 20 y domingo 21 de septiembre, toda Europa está presta a celebrar las Jornadas Europeas del Patrimonio en su edición numero 30. El tema de este año reconoce la importancia patrimonial de los bienes culturales hechos por el hombre junto a la de los naturales, y pareciera estarle dedicado a los venezolanos de esta hora aciaga. Se titula: "Patrimonio Cultural-Patrimonio Natural".

Las jornadas 2014 desean "evocar los lazos que unen definitivamente al patrimonio en todas sus formas al ambiente que los define, los alberga o los sublima, sea este mineral, vegetal, urbano, litoral o campestre", aspirando a reconocer "una definición más amplia de la noción stricto sensu de objeto patrimonial, para abrirse a la de sitio o de paisaje cultural establecida por la UNESCO en la Convención de 1972". Según esta definición, los patrimonios son mixtos, compuestos de las "obras del ser humano conjugadas con las de la naturaleza", y expresan "la larga e íntima relación de los pueblos con su ambiente".

Uniéndonos a tan preciosa celebración, quisiéramos postular aquí brevemente, como si de un ilusorio programa venezolano dentro de las prestigiosas Jornadas se tratase, al Túnel del Manglar, bella arquitectura vegetal que se encuentra definida, albergada y sublimada por el Parque Nacional Morrocoy, en el estado Falcón: patrimonio nacional inalienable de todos los venezolanos. 





NOTAS
1. "In wildness is the preservation of the world", Henry David Thoreau, en: Seven Elements in Nature Writing: Walking, 1851.
2. Caracas Moderna: http://fundamemoria.blogspot.com/
3. @MPPAmbiente: https://twitter.com/MPPAmbiente
3. Journées du Patrimoine 2014: http://www.journeesdupatrimoine.culture.fr


Publicado en:  La fábrica,  EL NACIONAL online, Caracas 8 de Septiembre de 2014: http://www.el-nacional.com/opinion/Naturalmente-patrimonio_0_482951777.html